Las cápsulas en las extensiones de cabello no son un detalle menor. Su forma y colocación influyen directamente en la salud de tu cabello natural.
En Marbella vemos con frecuencia trabajos mal realizados: cápsulas demasiado pegadas a la raíz o con forma incorrecta. En un clima con calor, humedad y contacto frecuente con el mar, estos errores provocan incomodidad y dañan el cabello más rápido.
1. Forma de la cápsula
Una cápsula correcta debe ser pequeña, redonda y completamente hermética.
No debe tener bordes duros, ni forma plana o irregular.
Este tipo de cápsula:
- no raspa el cuero cabelludo
- no se engancha con otros cabellos
- mantiene su forma durante meses
- es cómoda en el día a día
Las cápsulas abiertas, planas o deformadas indican una mala técnica.
2. Distancia desde la raíz (tensión)
La cápsula debe colocarse a aproximadamente 1 cm del cuero cabelludo.
Si está demasiado cerca o “atornillada” a la raíz:
- crea tensión constante
- limita el movimiento natural del cabello
- puede provocar debilitamiento y pérdida de densidad
3. Resultado visual correcto
Un trabajo bien hecho se ve así:
- mechones limpios y separados
- sin efecto de “bloques pegados”
- cabello ligero y con movimiento
Si ves rigidez, enredos o cápsulas torcidas — el trabajo es incorrecto.
Conclusión
Una cápsula correcta es pequeña, redonda, sellada y colocada con distancia segura desde la raíz.
En Marbella esto es especialmente importante debido al clima y al estilo de vida activo.